Ellas están por encima de nuestros comportamientos y sin lugar a dudas en todos los aspectos. Son una pieza fundamental del equilibrio de nuestro planeta. Pero son sobre todo controvertidas. Cuando decimos de ellas que son un componente abiótico, relativo a la conformación del relieve, parece que hablamos de otra cosa.  las describimos como inhóspitas, frías e inertes. Pero a su vez son bellas, grandiosas, llenas de vida, salvajes, mágicas; el por que de esta contradicción, cuando sobre todo son vida.

cerro-torre   Un día leí que “EL QUE ESTA EN UNA MONTAÑA Y NO SE SIENTE VIVO; ES POR QUE YA HA MUERTO”. Para mí que han sido parte de mi vida en todos los aspectos, lo que más me llamo la atención de ellas fue su grandeza y misterio, son dos cuestiones imposibles de valorar hasta que no las recorres por todo el mundo. La primera expedición con mi mujer, que por aquel entonces se iniciaba en este mundo, me dejo un recuerdo para siempre. Sufrimos una noche de continuas avalanchas en el glaciar del Huascaran, cuando por la mañana nerviosa, casi atemorizada, sacó la cabeza por la puerta de la tienda y vio las paredes de la cumbre sur, que pretendíamos subir y que se alzaban casi hasta los 7.000 mts. Dijo “Vaya, esto es como los Alpes pero en grande” a lo cual yo le contesté “Pues esto es como el Himalaya pero en chico”. Se hizo el silencio por unos segundos y aún hoy sigo sin saber que se le paso por la cabeza, después de escucharme decir aquello. Pero por el brillo de  sus ojos y la expresión de su cara, me lo imagino. Aun no podía comparar algo tan grandioso, ni tan siquiera podía imaginarlo.

Comentamos entre nosotros en estos últimos años en los que vemos y leemos artículos en las redes sociales, como tratan de convencernos mediaticamente de lo alucinante que es hacer actividades en ellas. Tienen razón, pero se les olvida la otra parte esa de la que nadie quiere hablar. Me refiero a los daños colaterales, masificación de los entornos cercanos, basuras, contaminación y la más dura de todas la dureza del medio y sus consecuencias, incluso la muerte. Oímos hablar de lucha, superación espíritu de equipo en todos los anuncios de material y eventos deportivos, en los que siempre hay un final feliz. Pero no del coste que puede implicar y que asusta a don dinero, hace desaparecer a los esponsors y al apoyo nada moral de la opinión pública, que pasa rápidamente de considerarte héroe a loco e inconsciente. Todavía tengo el recuerdo de la prohibición a salir de expedición con su bandera, de uno de los países del entonces bloque del este, cuando morían uno tras otros sus mejores alpinistas, en busca de notoriedad, esponsors y una vida mejor.

huascaranPor desgracia nunca nos dicen o hablan de la letra pequeña del contrato y cuando lo hacen, preferimos no leerlas. Estas consecuencias tardan en llegar pero llegan y entonces los medios informativos acuden , cual buitres, me perdonen estos últimos a la carroña, sin ningún tipo de miramiento. Ya nada importan las montañas o las horas de entrenamiento, la experiencia, el sufrimiento, la belleza, la superación. Todo se torna oscuro, feo, tétrico y desagradable hasta el extremo. Se buscan culpables, como si esto atenuara los daños y se culpa en primer plano a lo que es para mi belleza pura y que según algunas definiciones esta carente de vida, se culpa a la montaña.

Para mi han sido y serán parte de mi vida y como en toda singladura, con cosas buenas y malas. Empezaron por sacarme de una vida vacía y sin rumbo, me enseñaron disciplina, compromiso, sensatez y también algo de locura. Me dieron conocimientos, una profesión y trabajo durante muchos años. Me abrieron mi corazón a una naturaleza salvaje a otras gentes a valorar el esfuerzo y lo más importante, llenaron cada rincón de mi alma.catorce-ochomiles-26

Como en toda vida en ocasiones me deje emborrachar por el éxito, sin darme cuenta que otros y la propia montaña estaban muy por encima de mi, no siendo tal, mi auto infundido éxito. En otras me deje llevar por el fracaso. Y aunque valoro todo lo que conozco de ellas, a través de mi trayectoria como alpinista o como guía, también estuve en ellas como persona y esto me hace volver atrás, en estos casi 35 años recorriéndolas con más o menos intensidad. Pensando en todas las personas que inicie o con las que compartí y sobre todo a las que ayude en situaciones difíciles.

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Pero sin lugar a dudas mi gran recuerdo es para aquellos que ya no pueden compartir sus momentos conmigo. Pero que compartieron: frío y más frío, dolor, sudor y lagrimas, pero también risas, cielos alucinantes, puestas de soles y de lunas, incomodidad, comida liofilizada, bosques y paisajes increíbles, animales que nunca habíamos visto, alucinaciones a causa del agotamiento y la altitud, en una palabra DESCUBRIMIENTO, algo que mi mente ha buscado siempre y creo morirá con ello.

Por desgracia han sido muchos los que faltan, pero sobre todo echo de menos a dos personas que para mi fueron inspiradoras. Los siento, cuando paso por los lugares donde solía estar con ellos y a mi memoria vienen sus bromas, sus risas, sus enfados y su magnifica y cuerda locura, locura que me a hecho hablar con ellos alguna vez, al pasar por estos rincones. Hoy hace ya 27 años que uno de ellos desapareció. Era nuestro gran día en la cordillera del Himalaya, era el día que llegaríamos a una cumbre, cercana al Everest, corría el año 1.989 y por todo mi cuerpo pasaban descargas no solo de frío, sino también de euforia, miedo, sentimiento e incertidumbre. El lugar más grandioso y bello que había conocido jamas, se reveló y quiso recordarnos que contra algo poderoso como las montañas no cuenta el corazón. La montaña como parte de la naturaleza, es dura y cruel a la par que bella y bondadosa. Pero es así, un ente contradictorio en si mismo, con un corazón de hielo.

pumori_expeditionTal día como hoy, 27 años atrás, morían cuatro de mis compañeros de expedición cuando intentábamos la cumbre del PUMO-RY ( el hijo de la diosa madre). Mi mente no quería creer lo que había pasado y los buscó hasta la extenuación, cometiendo errores, buscando culpables, entre ellos yo mismo, maldiciendo a la montaña que hasta unas horas antes me parecía una belleza. Todo esto sin ser consciente de que nada cambiaría.

Tal día como hoy los informativos de TVE, me dieron también por fallecido y aunque diez días después rectificaron al saber que estaba vivo, solo les importó sacar tajada. Pero en una cosa acertaron, algo de mí murió aquel día.

 

Hoy pienso que solo era un muchacho de 24 años, que quería comerse las montañas y me encontré con algo para lo que nadie me había preparado. Me convertí incluso algunas veces por convencimiento propio en culpable, eso si de la mano de quien de viva voz no podía defenderse y con las que compartí amarga singladura, las montañas. Me vi en muchos momentos solo, odiado por haber salvado mi vida, mientras que otros habían muerto, en un efecto dentro de mí contradictorio. Pero me agarré a una frase que alguien tímidamente me dijo al oído “ESTO PASARA Y SI LAS MONTAÑAS HAN ENTRADO EN TU CORAZÓN,  VOLVERÁS A ELLAS”.

alpamayoAsí fue, pues entendí que no había culpables y por supuesto que las montañas eran y serán así. Son duras exigentes e impredecibles, pero no culpables. Han sido mi vida durante muchos años y espero que sigan perteneciendo a ella hasta el final de mis días. He aprendido mucho a lo largo de estos años, aunque no lo suficiente. La primera vez solo fui a escalarlas, sin más, pero un buen día decidí conocer más de ellas, de las gentes que bien en sus cercanías, de los habitantes que las merodean y crecen en ellas y de su problemática difícil de atajar por el ya hecho del cambio climático.

Gracias a todos los que me enseñasteis algo del maravilloso mundo de las montañas, esteis donde esteis. Seguro que haciendo de las vuestras, con esa locura sana y medida, que os hace especial. En una de esas montañas que dicen algunos “inertes” pero que tienen la capacidad de generar y de quitar la vida, de una forma pura y natural.

Solo una cosa más intentad conservarlas, para que nuestro hijos puedan sentir lo que nos hicieron sentir a nosotros, yo hace tiempo que estoy en ello.

Adolfo García

Guía Internacional de Alta Montaña. UIAGM

*Imágenes propiedad del autor. Autores varios. Ya que en esta época mi Yasica F-X3 Super y las diapositivas no daban para más.